En la oscuridad, a veces, cuando la tormenta golpea el tejado, Samuel cree oÃr el silbido de un árbitro que no sopla el final de un partido, sino la apertura de una puerta. Cada vez que un correo sin remitente llega, lo mira con sospecha. Y si alguna vez te cruzas con un cartucho que promete una versión en español de un juego que no deberÃas descargar, recuerda: a veces lo que descargas te descarga a ti.
