La película "Celos Asesinos" se convirtió en un caso infame, y su notoriedad se extendió mucho más allá de la pequeña ciudad. Los amigos que habían visto la película aquella noche nunca volvieron a ver las películas de la misma manera. La experiencia les había enseñado que, a veces, la realidad puede ser mucho más aterradora que la ficción.